Cuando subí a cubierta por la amura de babor ya teníamos el faro de Chipiona, todo estaba cumpliéndose con normalidad. Durante la noche el oleaje había subido algo y el color de la mar tenía un verde intenso.
Desayuné el batido de chocolate de todos los días, pero hoy teníamos sorpresa. Carlos (Piragüa) se había dignado preparar unas creps para el desayuno, así que el batido no iría acompañado de las galletas, sino creps con mantequilla.





