Vigésimo séptimo día de navegación: 26 de julio de 2008

smaller text tool iconmedium text tool iconlarger text tool icon

Mañana del 26, a H.R.B. 8.00 horas, mar en calma acompañada por una ligera brisa procedente del NE, algunas nubes dispersas que apuntan a un día soleado con temperaturas agradables, se realiza el cambio de guardia con sincronismo horario perfecto, pasadas las novedades habidas en el transcurso de la misma.

Hasta aquí es la rutina diaria, exceptuando que mañana 27 arribamos a puerto y la tripulación (en mi apreciación) creo adivinar sentimientos divididos; por una parte la alegría de llegar a tierra y encontrarse con sus seres queridos y por la otra la nostalgia de dejar la que ahora es su casa "LA NAO", la navegación, a veces dura, la convivencia sana y la experiencia vivida en el archipiélago de las Azores. El día de ayer la tripulación al completo, quizás por los acontecimientos que se avecinan, se desmadró por espacio de unas horas "a cubazos", si, digo bien...

Sendos cubos llenos de agua que repartían a diestro y siniestro (siendo los ejecutores Nacho y Antoñito "El Marques" cuando salíamos cualquiera de nosotros del baño, sollao o de cualquier parte del barco; como a mí que no sabían como hacerlo y optaron por invitarme a café y cuando bajaba del puente estos "gamberrillos náuticos" se ocultaron tras el palo mayor y la verga y al pasar recibí dos cubazos llenos de agua (la verdad un poco fría) que me dejaron bien remojado. Todo fue un juego lleno de risas y de muy buen hacer. Por la noche fue muy emotivo al cantar a Carlitos el "cumpleaños feliz" a este mozo al cumplir sus 24 años cuando estaba de guardia a las 12 de la noche.

Creo que no lloró por eso de... pero se emocionó tanto que no tengo palabras para describir esa escena de compañerismo y de cariño; yo Carlitos te digo que a veces llorar de emoción y alegría es lo más bonito que puede pasar al ser humano, y a tí Carlitos te sobra humanidad y cariño para tus semejantes.

Por último como 1er Oficial de esta nao, quiero dejar bien claro, el trato de corrección, cariño y respeto que me han dispensado en esta singladura sobre todo de jóvenes, lo que agradezco sinceramente de lo más profundo de mis sentimientos, dándoles las gracias y le pido a "Dios" que les bendiga para siempre en la singladura que viene, que es la vida.

Antonio Cano.

1er Oficial

 

Menú Principal

Siguenos en:

Facebook Twitter YouTube