La feria de la Seda llegó a ser la más importante de España en venta de paños, sedas y brocados. A ella asistían comerciantes y mercaderes de muchos lugares: genoveses, venecianos, alemanes, portugueses... Durante la estirpe de los Ribera la feria adquiere un gran reconocimiento y auge económico hasta el siglo XIX que finalmente desaparece.