Siguenos en:

Facebook Twitter YouTube

Úbeda. Año 1571

Juan de Contreras a doña Leonor de Contreras, en Úbeda.

El Cuzco, 18.1V. 1571

Mi señora:

Mucho me desconsuela el poco cuidado que v.m. ni mis hermanos tienen de escribirme, sabiendo la merced y el contentamiento que recibiré con sus cartas, y aunque hasta aquí habían tenido disculpa, diciendo que no se ofrecían mensajeros, ya por otras muchas he avisado a v.m., para que se encaminen las cartas de manera que vengan a mis manos. Que no torno a decir, porque ya he tenido respuesta de v.m. donde dice haber recibido carta de este aviso, que es la misma donde me da cuenta de la muerte del señor mi tío Miguel de Durango, y de la de mi hermana doña Isabel. Que sentí tanto que no lo sé encarecer, y porque bástame la falta que acá tengo de deudos, que me da harta pena, y no tenerla doblada, con perder los que allá tengo. Y viendo esto, y que Dios me ha hecho solo, deseo tener por acá a quien dejar lo que Nuestro Señor ha sido servido de darme con hartos trabajos, y para poder tener persona de mi sangre que en mis enfermedades me regale con verdadero amor, y para esto querría suplicar a v.m., si no recibiese mucha pesadumbre con la soledad que tendrá, que me enviase acá a mi hermano Miguel de Contreras, si por caso está mozo, y desocupado para venirse por acá. Porque viniendo, lo que tengo no hay para quien sea si no es para él, y en mis días ha de ser tan suyo como mío, porque el mayor contento que en esta vida podría tener seria verle en mi compañía. Y así, suplico a v.m. sea parte con él, para que quiera hacer esta jornada, y se lo mande expresamente, pues ha de ser para mayor acomodo suyo, y no se excuse por los trabajos que se han de pasar hasta llegar acá, que no son tantos como dicen. Y así lo suplico a mi hermano. A mi señora tía Francisca de Durango y a mis hermanas beso las manos muchas veces, y le suplico me encomienden a Nuestro Señor en sus oraciones. Al señor Rodrigo Mejía beso las manos muchas veces, y dígale v.m. que, aunque me he holgado con el alumbramiento de mi hermana, me parece que ya son muchas hijas, y sería bien que diese compañero a mi sobrino Lorenzo Mejía. Y porque hasta ver carta de v.m. y la determinación de mi hermano, que confío en Dios será para que yo tenga entero contento, no diré más, de que Nuestro Señor guarde a v.m. muchos años, amén. De la ciudad del Cuzco, y de abril diezyocho de mil y quinientos y setenta y uno años. Obediente hijo de v.m., que sus manos besa


Juan de Contreras

(A la muy magnífica señora doña Leonor de Contreras, en Úbeda)
 

(l.G. 2068)