Diego Tomás de Santuchos a su hijo Antonio Tomás de Santuchos, en Espartinas.
Santa Fe, 24.IV. 1588
Deseado hijo:
En otra carta te tengo escrito bajo pliego de Cristóbal Higueras, vecino de Salteras y hermano de tu madrasta, en la cual te ruego mucho que en el navío que va el señor don Francisco de Zarate o el señor adelantado Torres te vengas luego, vista ésta, y me des este contento. Y si tu hermana es viva veas si hay algún hombre casado que venga y la trae arrimado al hombre casado, y tu ven con ella. Y si estuviere casada, su marido y ella vengan, que de todo cuanto yo tuviere no les faltaré. Y esto te ruego so pena de mi maldición. A cuatro hermanas y dos hermanos (?) traer a tu hermano Juan (?) y le da si es vivo mis besamanos, y le ruego de mi parte que me haga esta merced de que vengáis juntos adonde yo estoy. Yo soy vecino de la ciudad de Santa Fe, y en Buenos Aires hallarás quien te haga amistad y te dé todo aviamiento, y siquiera por darme buena vejez lo haz en venirte.
No te envío nada, porque no estoy en tierra que hay plata, ni te la puedo enviar. A Zaragoza escribí que te enviaran cien escudos, no sé cómo no te los han enviado.
Yo sirvo en esta ciudad a su majestad de su contador real. Un tío tienes en Milán que se dice Jusepe Tomás de Santuchos, secretario de todo el estado, que tiene dos mil escudos de renta. Procura de que la carta que va con ésta se lleve a casa del correo mayor. Y Dios te me deje ver como yo deseo. De Santiago del Estero, y de camino para ir a mi casa, y de abril 24 de 1588.
A mi señora Leonor González y a mi señor Alonso Gil y a todos tus tíos darás mis besamanos,
Diego Tomás de Santuchos
(A mi hijo Antonio Tomás de Santuchos, en Espartinas, en casa de Alonso Gil y Leonor González, junto a Sevilla).
Santa Fe, 24.IV. 1588
Deseado hijo:
En otra carta te tengo escrito bajo pliego de Cristóbal Higueras, vecino de Salteras y hermano de tu madrasta, en la cual te ruego mucho que en el navío que va el señor don Francisco de Zarate o el señor adelantado Torres te vengas luego, vista ésta, y me des este contento. Y si tu hermana es viva veas si hay algún hombre casado que venga y la trae arrimado al hombre casado, y tu ven con ella. Y si estuviere casada, su marido y ella vengan, que de todo cuanto yo tuviere no les faltaré. Y esto te ruego so pena de mi maldición. A cuatro hermanas y dos hermanos (?) traer a tu hermano Juan (?) y le da si es vivo mis besamanos, y le ruego de mi parte que me haga esta merced de que vengáis juntos adonde yo estoy. Yo soy vecino de la ciudad de Santa Fe, y en Buenos Aires hallarás quien te haga amistad y te dé todo aviamiento, y siquiera por darme buena vejez lo haz en venirte.
No te envío nada, porque no estoy en tierra que hay plata, ni te la puedo enviar. A Zaragoza escribí que te enviaran cien escudos, no sé cómo no te los han enviado.
Yo sirvo en esta ciudad a su majestad de su contador real. Un tío tienes en Milán que se dice Jusepe Tomás de Santuchos, secretario de todo el estado, que tiene dos mil escudos de renta. Procura de que la carta que va con ésta se lleve a casa del correo mayor. Y Dios te me deje ver como yo deseo. De Santiago del Estero, y de camino para ir a mi casa, y de abril 24 de 1588.
A mi señora Leonor González y a mi señor Alonso Gil y a todos tus tíos darás mis besamanos,
Diego Tomás de Santuchos
(A mi hijo Antonio Tomás de Santuchos, en Espartinas, en casa de Alonso Gil y Leonor González, junto a Sevilla).





